Ante el avance vertiginoso que ha tenido la inteligencia artificial (IA) en los últimos años, así como el gran impacto que está teniendo en los negocios, las compañías de todas las industrias buscan aprovecharla para apalancar su crecimiento y mantenerse relevantes en el mercado. Sin embargo, una implementación apresurada, que no contemple la capacidad de la organización, las condiciones de mercado o el potencial que la IA puede ofrecer a su negocio puede tener consecuencias contraproducentes.
El reciente estudio de KPMG México Panorama de la inteligencia artificial en México y Centroamérica 2025 1 da cuenta, entre otros temas, de la visión, estrategia y expectativas que tienen las compañías respecto al uso de IA, donde tres de cada diez en México (31%) y cuatro de cada diez en Centroamérica (39%) expresan interés en implementarla para apoyar sus objetivos de negocio, aunque sin certeza de cómo llevarlo a cabo. Por su parte, 41% (en ambos casos) asegura que en su organización cuentan con conocimiento general sobre IA, sin todavía haber desarrollado un caso de negocio; mientras que únicamente 27% y 20% respectivamente afirman tener una estrategia bien definida, con objetivos claros y alineados con la estrategia general de la empresa.
[1] Panorama de la inteligencia artificial en México y Centroamérica 2025. Estrategias para acelerar la adopción efectiva, KPMG México, 2025.
Descargue el estudio: Panorama de la inteligencia artificial en México y Centroamérica 2025

Una visión integral permite, además, establecer objetivos generales, metas a corto y mediano plazo, y expectativas claras sobre el uso de la tecnología; sin embargo, las necesidades pueden variar según el área en la que se aplique la IA, ya sea en Operaciones, Estrategia Comercial, Atención al Cliente, o bien, en el desarrollo de productos o procesos de producción.
Por esta razón, es fundamental que, tanto las compañías que ya han realizado inversiones en IA como aquellas que están por hacerlo, definan una visión con objetivos claros y alineados con las metas de la organización. A partir de esta base, podrán establecer objetivos específicos dependiendo del área o nivel donde se pretenda integrar esta tecnología. Los casos de éxito en empresas del mismo sector también pueden servir como guía para avanzar con mayor certeza hacia los resultados.
A nivel interno, las compañías deben considerar aspectos relacionados con el talento, las políticas de uso de la herramienta, los perfiles autorizados para utilizarla y los enfoques prioritarios (operativos, productivos o comerciales). Externamente, es clave abordar temas como la transparencia en los modelos y el manejo responsable de los datos, a fin de prevenir riesgos asociados.
Establecer estas bases es esencial para cualquier organización, pues el avance tecnológico se acelera, teniendo impactos significativos en prácticamente todas las industrias: empresas que antes tenían un modelo de negocio definido están evolucionado hacia campos tecnológicos con una oferta más amplia de servicios. Incluso para las pequeñas y medianas empresas, contar con un plan de IA bien diseñado es sumamente relevante, ya que su integración en procesos críticos puede impulsar el crecimiento en nuevos espacios de mercado.
El potencial de la IA para automatizar procesos es altamente valorado. Las empresas buscan constantemente mejorar sus operaciones mediante la digitalización, con el objetivo de ahorrar tiempo, reducir costos y optimizar el uso de recursos. En este escenario, la IA ha demostrado su capacidad para generar mejoras en múltiples niveles (procesos, productos y personas); sin embargo, es imprescindible avanzar con una estrategia clara para alcanzar los resultados esperados.
¿Qué riesgos enfrenta una organización al adoptar IA sin un plan estructurado?